Cuando se habla de inversión inmobiliaria en Uruguay, muchos miran directo a Montevideo o Punta del Este. Pero hay un departamento que viene creciendo en silencio y con fundamentos claros: Canelones.
Primero, la ubicación. Canelones está pegado a Montevideo, lo que lo convierte en una extensión natural de la capital. Cada vez más personas buscan vivir cerca pero no dentro de la ciudad, escapando del ruido y los precios altos. Eso empuja la demanda de alquileres y compra.
Segundo, precios más accesibles. Mientras en Montevideo el metro cuadrado está bastante exigido, en Canelones todavía hay oportunidades reales de entrada. Esto permite invertir con menos capital y tener mejor proyección de valorización a mediano plazo.
Tercero, crecimiento sostenido. Zonas como Ciudad de la Costa o Atlántida vienen desarrollándose fuerte, tanto en infraestructura como en servicios. Más comercios, mejores accesos y proyectos nuevos hacen que el valor de las propiedades acompañe.
Cuarto, perfil de inquilino estable. Muchas familias jóvenes y trabajadores que se mueven a Montevideo eligen Canelones para vivir. Eso se traduce en alquileres más estables y menos rotación que en zonas puramente turísticas.
En resumen, no es una apuesta especulativa: es crecimiento real, con lógica. Si buscás empezar en el rubro o diversificar, Canelones hoy ofrece algo que escasea en otros lados: entrada accesible + demanda constante + potencial de valorización.



